jueves, 21 de julio de 2016

EL TROLEBÚS COMO UNA OPCIÓN INSUPERABLE EN EL TRANSPORTE 'CERO EMISIONES'

Tal y como fue anunciado en el foro por un transporte alternativo, eficiente y amigable, que se llevó a cabo el pasado 13 de junio en las instalaciones de la Asamblea Legislativa de la CDMX, el cual fue convocado por el Secretario General de la Alianza de Tranviarios de México (ATM) en coordinación con el Diputado Fernando Zárate; el trolebús RIDDER E de manufactura mexicana por DINA, llegó a las instalaciones de Servicios de Transportes Eléctricos (STE) en San Andrés Tetepilco para realizar pruebas de manejo y viabilidad en los corredores denominados ‘cero emisiones’ de la ciudad.
Se prevé que el gobierno de la ciudad sustituya entre 70 y 80 unidades eléctricas que presentan fallas constantes, de las 180 que conforman la flota del Servicio de Transportes Eléctricos.
Luego de quince días de estancia en STE, algunos trabajadores muestran su preocupación ya que aseguran que el año pasado también llegaron a la ciudad, trolebuses de prueba y “a la mera hora no compraron nada” y las unidades se fueron para Guadalajara.
Es importante señalar que hoy día, el trolebús en la ciudad de México, es el único transporte cero emisiones contaminantes, sin embargo, no ha sido considerado como prioridad para el Secretario de Movilidad, Héctor Serrano; ni para el director de Servicios de Transportes eléctricos (STE), Eduardo Venadero; quienes han mostrado preferencia por autobuses a baterías para “modernizar” el transporte en la ciudad. Tampoco olvidemos que en meses pasados, el Jefe de Gobierno de la ciudad, solicitó al gobierno federal un préstamo para invertir y mejorar el transporte público.
Desde luego no han tomado en cuenta que comprar un trolebús cuesta 550 mil dólares, ofrece una durabilidad de 40 años con un buen mantenimiento y la ciudad ya cuenta con la infraestructura para modernizar el trolebús e incluso poner en funcionamiento las líneas que han desaparecido por falta de unidades. En tanto los autobuses a baterías apenas pueden ofrecer una durabilidad de 8 años y seis para las baterías, no hay refacciones en México, por ser de origen asiático (chinos), no existe una empresa que se dedique al reciclado de baterías cuando éstas terminen con su vida útil y además, cada unidad tiene un costo estimado de 990 mil dólares más 650 mil dólares para la unidad de baterías que requiere cada autobús, dando un total de 1 millón 640 mil dólares.

La pregunta obligada es ¿realmente las autoridades capitalinas buscan modernizar el transporte o se trata de un fraude anunciado?

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