viernes, 27 de mayo de 2016

SERRANO INSISTE EN ELECTROMOVILIDAD PARA LA CDMX CON AUTOBUSES DE BATERÍAS

La imagen corresponde a una captura de pantalla del sitio mencionado
en la nota, cuyo enlace aparece al pie de la misma

Ésta es la crónica de un fraude anunciado y la perpetuidad de la impunidad como bandera política en la ciudad de México. De acuerdo con lo publicado por Especialistas en Medios Monitoreo y Análisis el pasado 26 de mayo (*) el sistema de transporte eléctrico de la CDMX, está por dar un giro radical y no precisamente a favor de la salud financiera de la ciudad, sino todo lo contrario, por las declaraciones de Héctor Serrano Cortés, titular de la Secretaría de Movilidad, se habla de un presupuesto con cargo a la deuda pública por un monto de 7 mil millones de pesos  cito “el funcionario local precisó que el crédito de siete mil millones de pesos que se obtuvo con aval del Gobierno Federal a través de la Secretaría de Hacienda” para comprar los autobuses que habrán de sustituir al trolebús en los próximos meses.
Autobuses híbridos, con baterías radioactivas con una vida útil promedio de 6 años y cuyo costo de cada módulo utilizado en un autobús es de 280 mil dólares y el autobús está presupuestado en 16 millones 200 mil pesos, haciendo cuentas la modernidad resultará excesivamente onerosa además del irremediable daño colateral que significará el desempleo de centenares de tranviarios, específicamente hablando de los encargados de línea elevada.
Finalmente estamos ante un panorama que vaticina lavado de dinero ya que por parte de los funcionarios de movilidad y STE, Héctor Serrano y Eduardo Venadero, están dando por hecho la compra de los vehículos a VOLVO, empresa extranjera que cierra el paso a las empresas mexicanas como DINA que entre otras cosas en materia de movilidad, han propuesto el nuevo RIDDER E, trolebús inalámbrico presupuestado en alrededor de 550 mil dólares y que cuenta con un sistema de autonomía basado en un motor independiente a diésel que le permite desconectarse de la línea elevada (catenaria) para poder seguir con su recorrido en caso de presentarse alguna eventualidad.
Todo esto quiere decir que los datos y las preguntas están sobre la mesa, hagamos cuentas y saquemos conclusiones, al mismo tiempo, la sociedad civil como principal afectado con el cambio de transporte, es quien debería tener la última palabra y no permitir que para un enriquecimiento ilícito, se ponga de parapeto al usuario y sobre todo al medio ambiente de la ciudad de México.  



2 comentarios:

  1. Por seudo-especialistas asesores de SeMoVi pagados por el pulpo camionero

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  2. Solo chequen lo que le costaron sus nuevos troles a Guadalajara

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